Aviso de salud: Esta página trata temas relacionados con la investigación sanitaria y la tradición. No es consejo médico. No la utilice para diagnosticar, tratar, curar o prevenir ninguna enfermedad. Consulte a un profesional sanitario cualificado antes de cambiar su alimentación o suplementos.

En la tradición popular de varias culturas europeas, las semillas de calabaza se han asociado durante generaciones con la salud renal, a menudo relacionadas con la prevención de piedras en el riñón. Esta reputación folclórica merece una mirada científica más detenida.
La asociación entre semillas de calabaza y riñones proviene en parte de su uso tradicional como diurético suave y de su papel histórico en remedios caseros centroeuropeos. Como con muchas tradiciones alimentarias, la persistencia de la creencia no equivale automáticamente a evidencia científica sólida.

Las semillas de calabaza contienen oxalatos, compuestos que en ciertas personas propensas pueden contribuir a la formación de piedras de oxalato de calcio, el tipo más común de cálculo renal. Esto no significa que deban evitarse por completo, pero sí que las personas con antecedentes de piedras deben ser prudentes con las cantidades.
La medida más respaldada por la ciencia para la salud renal general y la prevención de piedras sigue siendo una hidratación adecuada y constante a lo largo del día. Ningún alimento, incluidas las semillas de calabaza, sustituye este hábito básico y bien documentado.

Frases como «desintoxica los riñones» o «disuelve las piedras existentes» no cuentan con respaldo científico sólido. Los riñones sanos no necesitan «desintoxicación» mediante alimentos, ya que su función natural es precisamente filtrar y eliminar sustancias del organismo de forma continua.
El contenido de oxalatos del aceite prensado es, en la práctica, mucho menor que el de la semilla entera, ya que los oxalatos se concentran más en la parte sólida que en la grasa extraída. Un uso culinario habitual y moderado no suele representar un problema, incluso para la mayoría de personas con antecedentes leves de piedras renales, aunque la prudencia y la consulta individual siguen siendo recomendables.
Ante dolor lumbar intenso, sangre en la orina o antecedentes de piedras renales, es imprescindible consultar a un médico o urólogo para un diagnóstico y tratamiento adecuados, en lugar de confiar en remedios alimentarios sin base. Puede leer más sobre la composición general del aceite en composición.