Aviso de salud: Esta página trata temas relacionados con la investigación sanitaria y la tradición. No es consejo médico. No la utilice para diagnosticar, tratar, curar o prevenir ninguna enfermedad. Consulte a un profesional sanitario cualificado antes de cambiar su alimentación o suplementos.

El hígado es un órgano central en la desintoxicación del cuerpo, y no es sorprendente que muchos alimentos, incluidas las semillas de calabaza, se asocien con su salud. La investigación disponible, sin embargo, tiene limitaciones importantes que conviene entender.
Varios estudios con ratas y ratones han observado que extractos de semilla de calabaza pueden reducir marcadores de daño hepático inducido experimentalmente, por ejemplo mediante toxinas o dietas específicas diseñadas para dañar el hígado en el laboratorio. Estos hallazgos son un punto de partida interesante para la investigación futura.

Los modelos animales de daño hepático suelen usar dosis muy concentradas y condiciones de laboratorio controladas, distintas de la realidad de un hígado humano expuesto a hábitos de vida cotidianos. No existe todavía evidencia clínica robusta en personas que confirme un efecto protector claro y medible del aceite de calabaza sobre el hígado.
Como aceite vegetal insaturado, puede formar parte de una dieta que en general favorece la salud hepática cuando sustituye a grasas saturadas y se combina con un patrón alimentario equilibrado, evitando el exceso de alcohol y azúcares refinados, factores con impacto hepático mucho mejor documentado.

Personas que ya cuidan su alimentación general y buscan variar sus fuentes de grasa saludable pueden incluir este aceite sin problema, pero no como sustituto de cambios de estilo de vida con impacto probado sobre el hígado, como reducir el consumo de alcohol o controlar el peso corporal.
Para confirmar cualquier beneficio hepático real en personas, serían necesarios ensayos clínicos aleatorizados con grupos de control, dosis bien definidas y marcadores hepáticos medidos de forma estandarizada durante periodos prolongados, un tipo de investigación que todavía no existe de forma robusta para este aceite en particular.
Ante cualquier enfermedad hepática diagnosticada, es el médico quien debe guiar la dieta y el tratamiento, no un alimento concreto por sus propiedades generales. Puede leer más sobre la composición del aceite en ácidos grasos.