
El aceite de semilla de calabaza es uno de los suplementos naturales más mencionados en el contexto de la alopecia androgénica, la forma más común de pérdida de cabello tanto en hombres como en mujeres. Esta asociación se basa principalmente en un único estudio controlado publicado en 2014, cuyos resultados se citan con frecuencia en artículos de bienestar y en la publicidad de suplementos. Comprender exactamente qué midió ese estudio, con qué población, con qué dosis y con qué material, es el primer paso para evaluar esta evidencia con honestidad.

El estudio (Cho et al., 2014, publicado en Evidence-Based Complementary and Alternative Medicine) incluyó 76 hombres con alopecia androgénica leve a moderada, divididos en dos grupos: uno recibió 400 mg diarios de un extracto estandarizado de semilla de calabaza, y otro recibió placebo. Después de 24 semanas, el grupo que recibió el extracto mostró un aumento medio del recuento de cabello del 40 % respecto al inicio, frente a un 10 % en el grupo placebo. El resultado fue estadísticamente significativo y los investigadores sugirieron que el efecto podría deberse a la inhibición de la 5-alfa-reductasa, la enzima que convierte testosterona en dihidrotestosterona (DHT), un andrógeno implicado en la miniaturización folicular de la alopecia androgénica.

Hay aspectos importantes que limitan el alcance de estas conclusiones. En primer lugar, el material estudiado era un extracto estandarizado de semilla de calabaza, no el aceite culinario que se comercializa en botellas. Las concentraciones de los compuestos activos en ese extracto pueden diferir significativamente del aceite prensado en frío. En segundo lugar, el tamaño de la muestra es reducido y el estudio no ha sido replicado de forma independiente con resultados equivalentes. En tercer lugar, los participantes eran exclusivamente hombres con una forma específica y leve a moderada de alopecia; los resultados no son extrapolables a mujeres, a otros tipos de pérdida de cabello ni a formas graves de alopecia androgénica. El contexto general de las investigaciones sobre los efectos del aceite de semilla de calabaza en la salud se aborda en la visión general de efectos.
Las afirmaciones sobre el aceite de semilla de calabaza y el cabello se dividen en dos categorías: el uso tópico (aplicado directamente sobre el cuero cabelludo) y el uso oral (consumido como suplemento). El estudio de 2014 evaluó el uso oral. El uso tópico no tiene respaldo en estudios clínicos controlados comparables. Los efectos de aplicar el aceite sobre el cuero cabelludo son cosméticos — lubricación superficial, posible efecto acondicionador temporal en el tallo del cabello — pero no equivalen a la hipótesis mecanística de la inhibición de DHT. Esta distinción es la misma que se aplica al uso tópico del aceite sobre la piel, que se describe en el artículo sobre el aceite y la piel.
Para alguien que considera usar aceite de semilla de calabaza como parte de un enfoque para la alopecia androgénica leve, la evidencia existente sugiere un efecto modesto posible en ese perfil específico, basado en un único estudio con las limitaciones descritas. No es una alternativa demostrada a tratamientos con evidencia más sólida como el minoxidil o la finasterida. Combinarlo con esos tratamientos sin consultar con un dermatólogo o un especialista en cabello no es lo que el estudio establece. La visión crítica de las afirmaciones de bienestar relacionadas con este aceite, incluyendo las relacionadas con el cabello, está en el artículo de crítica. Para la guía de uso como suplemento oral, cómo tomarlo ofrece orientación práctica sobre dosis y contexto.
Aviso de salud: Esta página trata temas relacionados con la investigación sanitaria y la tradición. No es consejo médico. No la utilice para diagnosticar, tratar, curar o prevenir ninguna enfermedad. Consulte a un profesional sanitario cualificado antes de cambiar su alimentación o suplementos.