© 2026 El Journal del Aceite de Semilla de Calabaza de Estiria

Tomate y mozzarella con aceite de calabaza

La caprese clásica se transforma con aceite de semilla de calabaza. La dulzura del tomate maduro y la cremosidad de la mozzarella fresca encuentran en este aceite un contraste que los enriquece.
Tomate y mozzarella con aceite de calabaza – imagen provisional 1

La combinación de tomate y mozzarella es una de las preparaciones más directas e inmediatas de la cocina mediterránea. Sustituir el aceite de oliva por aceite de semilla de calabaza estírio cambia completamente el carácter de la preparación: en lugar de la fluidez frutal del aceite de oliva, aparece una presencia densa, aromática, que contrasta con la acidez del tomate y se integra con la grasa suave de la mozzarella de una manera distinta y muy satisfactoria.

Ingredientes (para 2 personas)

Tomate y mozzarella con aceite de calabaza – imagen provisional 2

2-3 tomates maduros de buena calidad (de la variedad que se prefiera: rama, corazón de buey, kumato), 150-200 g de mozzarella fresca (de bufala si se dispone), 2 cucharadas soperas de aceite de semilla de calabaza estírio, flor de sal o sal en escamas, pimienta negra recién molida. Opcionales: albahaca fresca, unas gotas de vinagre balsámico envejecido, pepitas de calabaza tostadas.

Preparación

Tomate y mozzarella con aceite de calabaza – imagen provisional 3

Cortar los tomates en rodajas de unos 8-10 mm de grosor. Escurrir la mozzarella y cortarla en rodajas similares. Disponer alternando tomate y mozzarella en una fuente plana o en platos individuales. Justo antes de servir, rociar con el aceite de semilla de calabaza de forma uniforme. Añadir flor de sal y pimienta. Si se usa, colocar las hojas de albahaca fresca encima. Las pepitas de calabaza tostadas añaden textura y refuerzan el perfil del aceite.

Por qué funciona

La clave de esta preparación está en la calidad de cada ingrediente. Un tomate sin sabor no se rescata con ningún aceite, por bueno que sea. Un tomate maduro y aromático, en cambio, crea un contraste real con la intensidad tostada del aceite: la acidez del tomate suaviza la densidad del aceite, y la grasa del aceite equilibra la acidez del tomate. La mozzarella actúa como puente entre ambos, añadiendo cremosidad sin competir en sabor. El aceite de semilla de calabaza, a diferencia del aceite de oliva, no impone ninguna nota herbácea o frutal que distraiga; su presencia es más mineral y terrosa, lo que resulta especialmente interesante con tomates muy maduros de sabor intenso.

Variaciones y acompañamientos

Esta preparación admite varios desarrollos. Con queso de cabra fresco en lugar de mozzarella, el contraste es aún más marcado y la acidez del queso complementa la del tomate. Con burrata, el efecto cremoso se amplifica. En versión invernal, puede prepararse con tomates asados al horno y mozzarella tibia, con el aceite de calabaza añadido en el último momento sobre los tomates fuera del horno. Una versión más elaborada incluye una base de rúcula, el tomate y la mozzarella sobre ella, y el aliño de aceite de calabaza con unas gotas de balsámico y unas pepitas de calabaza. Todas las recetas con aceite de semilla de calabaza están disponibles en las recetas del diario.

Aviso nutricional: Las cifras de nutrientes son orientativas y dependen del producto y la ración. No constituyen declaraciones de propiedades saludables según el Reglamento (CE) nº 1924/2006.

Aceite culinario de Estiria para su despensa

Comprar ahora