Aviso veterinario: Esta página es solo información general. No es consejo veterinario. Consulte a su veterinario antes de dar aceite de semilla de calabaza a cualquier animal, incluidas cantidades o frecuencia.

Los caballos, a diferencia de los gatos, toleran razonablemente bien los aceites vegetales como fuente adicional de energía y grasas en su alimentación, algo relativamente habitual entre propietarios que buscan mejorar el brillo del pelaje o aportar calorías extra a caballos con mayor gasto energético.
Los aceites vegetales se usan en la nutrición equina como fuente concentrada de energía, especialmente útil para caballos de trabajo intenso o con dificultad para mantener el peso mediante forraje y pienso convencional. El aceite de semillas de calabaza puede formar parte de este tipo de suplementación calórica.

Como con cualquier cambio en la dieta de un caballo, la introducción debe ser gradual, comenzando con cantidades pequeñas y aumentando progresivamente durante varios días o semanas, para permitir que el sistema digestivo se adapte sin provocar molestias digestivas.
Caballos con antecedentes de problemas digestivos, sobrepeso o condiciones metabólicas específicas como el síndrome metabólico equino requieren una valoración individual antes de añadir cualquier aceite a su dieta, ya que el aporte calórico extra puede no ser adecuado en todos los casos.

A diferencia de aceites más neutros y económicos usados habitualmente en nutrición equina, como el de girasol o el de maíz, el aceite de semillas de calabaza tiene un coste considerablemente mayor, lo que en la práctica lo hace menos común como suplemento calórico rutinario a gran escala.
Este aceite se oxida con relativa facilidad al exponerse al calor, la luz y el aire, algo especialmente relevante en el entorno de una cuadra donde las condiciones no siempre son óptimas. Conservarlo en un recipiente cerrado, en un lugar fresco y oscuro, y desecharlo si el olor cambia, evita ofrecer al caballo un producto ya deteriorado.
Antes de introducir este o cualquier otro aceite en la dieta de un caballo, la consulta con un veterinario equino o nutricionista especializado es indispensable para ajustar cantidades a las necesidades individuales del animal y evitar desequilibrios nutricionales.
El mismo principio — la cautela crece con el animal — se lee más estricto en aceite de calabaza para perros y de forma afín en aceite de calabaza para gatos.